Cáncer de ovario: resaltan la importancia del control anual

Dra. Fiorella Ceragioli, Ginecóloga

Es esencial para el cuidado integral de la salud realizar un chequeo anual, cumpliendo con los controles ginecológicos. La ginecóloga de Penta, Fiorella Ceragioli, resaltó la importancia de realizar este chequeo para identificar factores de riesgo de cáncer de ovario y adoptar las medidas necesarias para mantener el estado de salud y reducir el riesgo de desarrollar esta patología. Expresó que esto es de vital importancia porque “en este cáncer es difícil su diagnóstico precoz, debido a que no da síntomas y no hay aún un método de tamizaje”.

El cáncer de ovario es un tumor maligno que se origina en los ovarios, trompas de Falopio o peritoneo y el más común es el epitelial. Es el octavo cáncer con más incidencia que afecta la salud de las mujeres en todo el mundo y el séptimo más frecuente en nuestro país. Si bien afecta a mujeres de más de 50 años con mayor frecuencia la doctora de Penta señaló que puede surgir a cualquier edad.

 

Para el este año, de acuerdo a estadísticas de la Sociedad Americana Contra El Cáncer se estima que alrededor de 21,410 mujeres recibirán un nuevo diagnóstico de cáncer de ovario. Esta afección de la salud ocupa el quinto lugar como causa de fallecimientos por cáncer entre las mujeres y es la responsable de más fallecimientos que cualquier otro cáncer del sistema reproductor femenino. El riesgo de una mujer de padecer cáncer ovárico durante el transcurso de su vida es de aproximadamente 1 en 78 y su probabilidad de morir a causa de esta enfermedad es de aproximadamente 1 en 108. La tasa de mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario ha estado disminuyendo lentamente por los últimos 20 años.

Si bien se han identificado varios factores de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad, la profesional de  Penta explicó que el hecho de tener un factor “aumenta el riesgo, pero no significa que se vaya a padecer cáncer seguro”. De la misma forma, el hecho de no tener un factor de riesgo no significa que nunca se vaya a padecer  cáncer.

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de ovario se cuentan: antecedentes familiares como madre o hermana que hayan tenido cáncer de ovario, útero o mama; mujeres mayores de 50 años tienen un riesgo mayor (la mayoría de los cánceres de ovario se detectan después de la menopausia), factores hormonales (no haber tenido hijos, no haber tomado anticonceptivos, comienzo de menstruaciones a edades tempranas o inicio de la menopausia de

manera tardía); factores genéticos (mutaciones en los genes BRCA 1 o BRCA2 tienen un riesgo de desarrollar cáncer de ovario que va del 23% al 54%); y estilo de vida (obesidad, sedentarismo, tabaquismo).

Ante síntomas de alarma el profesional realizará un examen físico y, de ser necesario, solicitará estudios que pueden incluir una ecografía pelviana o transvaginal, tomografía computada, resonancia magnética y análisis de sangre para detectar niveles elevados de la proteína Ca 125.

Para confirmar el diagnóstico y determinar la etapa en la que se encuentra la enfermedad es necesario realizar una cirugía de exploración del abdomen y pelvis.